Desde la Administración distrital siempre hemos apoyado los esfuerzos de paz de este y de anteriores gobiernos, pero por el alto perfil criminal de las personas que serán trasladadas a nuestro territorio hubiera sido importante poder establecer una coordinación técnica permanente entre el Distrito, la Gobernación y el Gobierno nacional con el fin de evaluar los posibles efectos de dicho traslado y tomar las respectivas medidas de seguridad ciudadana y fortalecimiento penitenciario con el fin de que las cárceles de la ciudad no se conviertan en centros de mando criminal y la mesa de diálogo en un escenario de fortalecimiento de la ilegalidad.
Desde el Distrito hacemos un llamado a establecer canales de comunicación permanentes entre la Oficina del Comisionado de Paz, la Dirección Nacional de Inteligencia y las autoridades distritales con el fin de anticipar y/o reaccionar rápidamente ante cualquier eventual alteración de la convivencia y la seguridad de los habitantes del Distrito y de las elecciones de Congreso y Presidencia.
